Lugar: Hotel Torremar                   Torre del Mar

Resumen del libro

Nacida en las montañas de Idaho, Tara Westover ha crecido en armonía con una naturaleza grandiosa y doblegada a las leyes que establece su padre, un mormón fundamentalista convencido de que el final del mundo es inminente. Ni Tara ni sus hermanos van a la escuela o acuden al médico cuando enferman. Todos trabajan con el padre, y su madre es curandera y única partera de la zona.

Tara tiene un talento: el canto, y una obsesión: saber. Pone por primera vez los pies en un aula a los diecisiete años: no sabe que ha habido dos guerras mundiales, pero tampoco la fecha exacta de su nacimiento (no tiene documentos). Pronto descubre que la educación es la única vía para huir de su hogar. A pesar de empezar de cero, reúne las fuerzas necesarias para preparar el examen de ingreso a la universidad, cruzar el océano y graduarse en Cambridge, aunque para ello deba romper los lazos con su familia.

Resumen de la sesión

Se inició el análisis de este libro por parte de uno de los asistentes calificándolo como muy duro, no novelado como pudiera parecer, y completamente autobiográfico. Nos narra como la autora, Tara Westover, fue capaz , después de vivir la primera parte de su vida al margen de la sociedad – no va a la escuela, carece de un certificado de nacimiento y nunca ha sido vacunada –, de incorporarse a la vida universitaria con unos desconocimientos elementales tanto de la vida social – las relaciones con sus compañeras, o los principios básicos de higiene o sobre la sexualidad –  como de falta de conocimientos de cultura general – no sabe qué es el Holocausto o que habían tenido lugar dos guerras mundiales -. Es la misma Tara que fue capaz de estudiar becada en las universidades de Cambridge o de Harvard…Todo un ejemplo de superación, pero ella reconoce que fue posible por la ayuda que recibió de sus compañeras y de la suerte que tuvo con el profesorado a lo largo de sus estudios universitarios. Estamos hablando de un período de tiempo comprendido entre los diecisiete y los veintisiete años.

Otra de las asistentes especificó que, para ella, el libro tiene tres partes muy diferenciadas: la infancia, el conocerse a sí misma y el de su sociabilización y realización personal. Y empezamos a hablar de cada una de estas etapas.

En el análisis de su familia hablamos del padre, Gene, de religión mormona pero fundamentalista, donde “la voluntad de Dios” marca todas sus actuaciones, tratando a su familia como un déspota y provocando con sus decisiones, caprichosas muchas veces, una serie de accidentes que pusieron en peligro sus vidas en diferentes momentos. Había mormones que no eran tan radicales, visitaban los hospitales, consumían fármacos, vestían más normales…, pero en este caso se trata de un fanático perturbado que detestaba la civilización y que arrastra al resto de su familia. Tara rompe definitivamente con su padre cuando éste se presenta en la residencia de Harvard acompañado de su madre, con el fin de llevársela a la casa familiar porque consideraba que se encontraba poseída por los demonios. ”Lo que mi familia quería expulsar de mí no era un demonio; querían expulsarme a mí misma de mí”, escribe Tara en el libro.

Su madre, Faya, por insistencia de su marido, se dedica a ser matrona de la comunidad mormona. Tara mantiene una buena relación con ella aunque se siente defraudada en muchos momentos en que solicitó su ayuda ante los malos tratos que recibía de su hermano Shawn y sobre todo cuando su madre le mintió diciéndole que había hablado con su padre para que interviniera por esos malos tratos que habían recibido  tanto su hermana Audrey  como ella. La madre había tomado partido descaradamente por el padre y su hermano. Más adelante cuando Tara decide romper definitivamente con su padre, al ver que era imposible un acercamiento, la madre le dice que si no acepta a su padre, a ella tampoco.

De los seis hermanos de Tara: Tony, Shawn, Tyler, Luke, Audrey y Richard, sólo mantuvo ella una relación normal con Tyler y Richard, que curiosamente eran los únicos que no trabajaban para los negocios de los padres y que tenían títulos universitarios. Los otros cuatro dependían económicamente de ellos y también rompieron con Tara. Mención aparte dedicamos en la tertulia al comportamiento de Shawn con Tara mientras estuvo en la casa hasta los diecisiete años. Ofensas y golpes sin venir a cuento ante la indiferencia de sus padres. Ejemplo típico de un maltratador ya que los malos tratos iban acompañados posteriormente de afecto y disculpas ya que lo hacía “porque quería lo mejor para ella…”

Comentamos la vida natural que propugnaban: partos en la casa, uso de la leche cruda, empleo de medicinas naturales a base de hierbas, no vacunarse, no asistir a la escuela, ausencia de documentos oficiales al no estar registrados… Y lógicamente hubo un debate sobre si casos como éste o similares se podrían producir en Europa por ejemplo, teniendo en cuenta que estamos hablando de los años noventa. La explicación se encontró en la diferencia de cultura que existe entre el interior y la costa en EEUU, las dimensiones de esos Estados y las grandes distancias habidas entre las zonas habitadas. En Europa una situación así, se opinó, sería excepcional.

Analizamos si se puede considerar que Tara  tuviera una infancia feliz y se opinó que frente a quien considera que sí, ya que disfruta de la naturaleza y su entorno que la marca mucho, otros piensan que ella no conoce la felicidad ni la infelicidad pues no tiene relación alguna con otras personas y por supuesto niños, que no fuera su familia (padres y algunos hermanos). Tara agradece a su madre sobre todo, el haberla cuidado de pequeña y haberle enseñado a leer y escribir. Para mí, manifestó otro de los asistentes, su infancia no fue nada traumática; era una niña que se limitaba a obedecer en su casa o en los trabajos que se encomendaban aunque no tuviera una infancia como los demás niños. Pero llega un momento en que ella va construyendo su mente hasta llegar a tomar la decisión de irse de la casa. Se compara con su hermano Richard y en un momento quiere cambiar su rol: ”Su sino, pensaba, es la paternidad, el mío la maternidad. Uno implicaba decidir, presidir, llamar a la familia al orden; el otro significaba contarse entre los llamados al orden”. Hay otros aspectos que van a influir en esta transformación y es  al iniciar una vida social: cuando empieza a cantar en el coro de la iglesia, cuando empieza a trabajar en unos grandes almacenes o cuando veía a su hermano Tyler esconderse para leer y escuchar música en su cuarto. Después decide ingresar en la Universidad y se prepara ella sola. Luego vendrá la sociabilización y la realización personal, aunque en sus regresos a la casa familiar en vacaciones siempre va a tener dudas sobre el paso que ha dado; hasta que en el cuarto de baño, reflejada en el espejo, vio dos imágenes, la de ella y la de una niña de dieciséis años que salía cada vez que visitaba la casa. Hasta que llegó un momento en que la chica se quedó en el espejo y surgió un ser nuevo.

Hubo quien consideró que al libro le falta un poco de emoción, opinando otra que es porque la autora no quiere caer en el tremendismo y la exageración al ser muy fuerte lo que le está ocurriendo, limitándose a narrar los hechos. También se comentó el título dado al libro, “Una educación” no considerándose muy acertado por alguno de los asistentes, especialmente por no tener una buena traducción del título original. Alguien piensa que cuando se refiere a la educación lo quiere hacer explicando la que ha recibido de su familia, que es la que la condiciona a ella y que ha recibido hasta los diecisiete años. Para otros, se refiere a lo que ha aprendido de la vida social, el saber comportarse, el saber estar en su nueva etapa y que le lleva a descubrir su nuevo yo. Cómo se ha ido convirtiendo, de forma autodidacta, en una nueva persona.

Otra pregunta, ¿estas novelas testimonio, sirven para algo? La propia autora en una entrevista comenta que al escribir este libro intenta ayudar a otras personas que ante situaciones difíciles familiares similares, no saben cómo actuar. También, para ella,  como una terapia ante la pérdida de parte de su familia.

Por último, quisimos resumir el mensaje o mensajes que nos ha transmitido el libro: “Si quiero, puedo”, “Historia de una superación y realización personal” o “Un canto a la educación y el conocimiento”. Y como opinión general de la novela, nos pareció un libro conmovedor, reflexivo y sobre todo auténtico.

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Próximo libro: “También ellas cuentan”                Autora: Vicky Fernández

Fecha: 21 de marzo          Lugar: Hotel Torremar        Hora: 20 h.

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