Visita a Algarrobo y Trayamar

Visita a Algarrobo y Trayamar

El pasado 25 de marzo, la Sociedad de Amigos de la Cultura (S.A.C) estuvo en Algarrobo. La primera parte del recorrido fue por el pueblo donde los viajeros visitaron la iglesia de santa Ana, la ermita de san Sebastián y los lugares que más interés pueden despertar como la plaza de España y el barrio de santa Rita, la zona más antigua de la población. El recorrido prosiguió por la tumba fenicia de Trayamar que se encuentra igualmente en este municipio.


Sin embargo, esta breve crónica va a poner su atención en otra cara de la visita y sin duda de gran interés. Durante toda la mañana les acompañó el alcalde, don Alberto Pérez Gil. Este, además de demostrar sus grandes conocimientos sobre el pasado y presente de Algarrobo, evidenció poseer una cualidad poco común, un proyecto sobre del patrimonio de la localidad. Sus intervenciones, a lo largo del itinerario, fueron acompañadas por reflexiones sobre su visión para recuperar y ennoblecer el patrimonio histórico o artístico, o ambos a la vez, de los algarrobeños. E insistió en su interés por sacar del olvido y del abandono el viejo sepulcro de Trayamar. Su proyecto es claro, sencillo y poco costoso, pero para hacerse realidad deben contar con la ayuda de otras instituciones (Diputación Provincial, Junta de Andalucía, Universidad de Málaga) y sobre todo de los vecinos del municipio.


Por ello, la Sociedad de Amigos de la Cultura llama a colaborar con el fin de hacerlo posible, pues es una labor de todos no sólo de don Alberto Pérez. Un respaldo firme y crítico para salvaguardar un patrimonio de indudable valor.

Sociedad nº15/16 – 2016-2017

Sociedad nº15/16 – 2016-2017

SOCIEDAD es la revista anual que edita la Sociedad Amigos de la Cultura de Vélez-Málaga. En ella se incluyen artículos de investigación, opinión, etc. En este caso, este número versa sobre ‘Patrimonio Arqueológico

Puedes descargar el contenido en el siguiente enlace: SOCIEDAD 15-16

Sobre mi función en la vida

Sobre mi función en la vida

Sobre mi función en la vida
Café Filosófico en Vélez-Málaga 8.7
21 de abril de 2017, Cafetería Bentomiz, 17:30 horas.

Cada vez que trataste injustamente a alguien, te lo estabas haciendo a ti mismo. Cada acto de bondad que has realizado, te lo has hecho a ti mismo. Cada momento de felicidad o tristeza experimentado por un ser humano fue, o será, experimentado por ti.
Andy Weir, El huevo

¿Por qué estoy aquí?

Estos tiempos generan individualismo y visión corta. Ombliguismo. Quizás por eso, nos cuesta trabajo adquirir una visión más universal de los asuntos y de la propia vida. Todo lo vemos diferente, exclusivo. Y por supuesto, lo que a mí me pasa, lo que yo pienso y siento, no le pasa a nadie. ¡Que no me confundan! Así, no es raro que algunas personas tengan algunas dificultades para moverse entre líneas, navegar entre los distintos niveles. Les hace falta algo de entrenamiento, para pasar de universal a lo particular -sin perder toda su profundidad- y de lo particular a lo universal – con todos sus matices-. Una manera de desarrollar esta habilidad es a través del ejercicio filosófico, la filosofía practicada juntos. Pongamos por caso la pregunta de aquella tarde: ¿Por qué estoy aquí? No es difícil que se centre la respuesta en el yo que está supuesto ahí, en la pregunta, convirtiéndose la respuesta en una respuesta egocentrada, incapaz de ver más allá de sí misma, de sus muchas preocupaciones mundanas actuales. Sin embargo, lo cierto es que ¡todos estamos aquí también! Algo compartiremos, algo podremos comunicarnos, algo podremos entendernos y ayudarnos mutuamente. Quédate, entonces, con nosotros. Tamaña pregunta metafísica tendrá un desarrollo mundano a tu alcance, de manera que puedas estar en ti y, al mismo tiempo, salir de un poco de ti, hacia el horizonte que te ofrecen estos participantes del séptimo café filosófico de la temporada.

Lo bueno de esta navegación personal que vivimos solitariamente está, quizás, en la sensación de que disponemos de algunas seguridades mínimas. Y a ellas echamos mano sobre todo cuando nos hayamos maltrechos por alguna vicisitud no deseada, arrojados ahí en medio de alguna mala racha. Como esta reunión consiste en dialogar y entenderse, es posible que alguna de las seguridades manifestadas por los participantes de aquella tarde, te venga bien para completar tu propio repertorio, y acudir a ella cuando no sepas bien hacia dónde dirigirte. Sin embargo, no vale aquí servirse de algo que no resuene en mí y lo no sienta formando parte de mí. Seria impostura. A la hora de ponerla en práctica notaríamos una futilidad vana. Así pues, te interpreto algunas de sus aportaciones: para resistir cualquier cosa, me pienso como un castillo inexpugnable; yo me valgo del convencimiento en unos valores básicos (sobre todo la solidaridad); a mí me vale ser fiel a mí misma, o tratar de serlo, ese es mi criterio; no se me olvida que soy como un ser-ahí arrojado al mundo (Heidegger), pues debo ser poca cosa para el Creador (sea esto lo que esto sea); que la felicidad está dentro de mí, y a ello puedo acudir siempre; una mínima autoconfianza, sin cuestionamiento, me saca de mucho apuros; haciendo lo que me gusta, siempre acierto; la confianza en alguien que amo, como mi madre, me salva de muchos aprietos.

-Pero y tú, nunca dices nada. ¡No te implicas!

-Yo contribuyo a que la reunión sea posible y vosotros podáis dialogar.

-Pero eso no es suficiente…

-Si te fijas, mis preguntas ya me implican bastante, por eso no doy respuestas. Es otra manera de dar respuestas. De todos modos, esta vez daré mi respuesta como un participante más: para esa seguridad mínima, yo acudo a la realidad misma de “yo soy”.

Habiendo desechado, a través de sufragio, el abordaje de las cuestiones como vivir el presente, la tolerancia religiosa, el vivir aceleradamente, un breve dialogo socrático entre el moderador y cada una de las personas que iban proponiendo temáticas, fue la pregunta “¿por qué estoy aquí?”, la que permitió enfilar la cuestión elegida de la tarde: mi función en la vida. Aunque la temática apuntaba hacia el para qué, la formulación del porqué pareció al grupo más  prometedora. Y uno de los participantes, muy versado en esto de los cafés filosóficos, quiso comenzar poniendo una base desde la que arrancar el diálogo. Es muy posible que sin esa primera base el encuentro hubiera discurrido de otra manera. Lo mismo pasa con la existencia en general, toda acción tiene una consecuencia, toda intervención cambia el mundo mostrando  sus posibilidades. De esta manera, partiendo del dicho aristotélico -“la naturaleza no hace nada en vano”- este participante fijó la primera parte de su apoyo a la discusión: hay una primera conciencia o razón universal, que es la perspectiva de Dios o la Naturaleza. La segunda parte está constituida por la perspectiva o conciencia del yo individual. Y ambas son diferentes y, a menudo, divergentes. Una posición o juicio de valor que no fue del gusto de todos los asistentes, pero cuyo fondo estuvo presente a lo largo de casi toda la discusión.

-Es cierto, yo estoy aquí por una causalidad: mi madre tuvo cinco abortos y únicamente yo estoy aquí. Esto no ha ocurrido porque sí.

-Pero entonces, parece que coinciden ahí los dos designios, el individual y el universal, habría compatibilidad, ¿no es cierto? -trata de aclarar el moderador.

-En realidad, y según la ciencia indica, somos fruto del azar y yo ahí tengo poco margen.

-Más bien, me veo como    una parte de la vida, soy vida, y esto lo asumo como algo natural

-de nuevo, compatibilidad, certifica el moderador.

El transcurso del diálogo por este derrotero mostraba que, al menos, una participante no acaba de ver claras dos posiciones, que se fueron fraguando, y las mezclaba continuamente en su farragoso discurso. De ahí que el moderador iniciara un diálogo circunscrito para que esta persona se aclarase a sí misma un poco más su propia postura.

-A ver, aparte de la postura inicial que presenta como incompatibles la conciencia universal  y la individual, se han matizado, por parte de los compañeros, estas dos posibilidades: a) predomina un flujo universal pero yo puedo tomar pequeñas decisiones, dentro de esos márgenes, y b) dicho flujo universal lo asumo como propio íntegramente. ¿Te queda claro? ¿Tú donde estás? ¿Qué nos quieres decir?

-Más bien, la primera.

Con otra participante igualmente inicia el moderador otro diálogo monográfico:

-A mí eso no me entra. Yo nunca hago lo que quiero, porque sería egoísta. Se le responde, por parte del grupo: ¡eso te lo han inculcado!

-No, lo sé desde pequeña… siempre hay alguien que no le gusta lo que haces… ¿y qué opción te queda?

-A ver -el moderador: tú, ¿qué querrías hacer?

-Yo me iría encantada a retiro de una semana a un monasterio, pero entonces abandono a mi familia…

-¿Estás segura? ¿Por eso, por una semana, abandonarías a tu familia?

-No sé.

-Piensa si sólo abandonarías tu idea de tu familia…

Desconozco, estimado lector, si te ha parecido que este paréntesis venía a salirse de la corriente  del  tema  tratado,  pero  he  de recordarte  que  nada  está  fuera  de  lugar  en  un diálogo

filosófico. Todo lo que se afirma, inspirado por una misma preocupación o un mismo interés, está intimamente ligado, sólo que de una manera inconsciente que necesita aflorar y tomar conciencia de sí. Si te fijas bien, el pensamiento de que “actúo egoístamente” -la mala conciencia- parte del supuesto de mi incompatibilidad con lo que ocurre, ese flujo universal y mi flujo individual, entre el macrocosmos y el microcosmos. Sin embargo, la aceptación de la situación, que me incluye a mí mismo, cambiaría todo el panorama. Yo siento esto y el obstáculo para poder expresarlo es una idea mía que me pongo como incompatible con lo que deseo. Es muy posible que si hablo con franqueza a mi familia, ellos comprenderán mucho más de lo que pienso, y yo puedo comprobar también que necesitan mucho menos de lo que me figuro. Otra cuestión a mirar sería por qué yo me lo prefiguro así.

Acto seguido, el moderador considera conveniente hacer aterrizar un poco más el tema de la discusión, y propone una alternativa más cercana que la cósmica, inalcanzable e inescrutable. Así pretendía circunscribir mejor el diálogo y evitar en lo posible caminar en círculo.

-La pregunta era: ¿por qué estoy aquí? Y el hombre se lo pregunta al hombre. Entonces,

¿estoy para desarrollar una función humana (dejamos atrás el origen cósmico de esta función), o bien, una función individual, distinta y singular, la mía?

-Las dos cosas.

-¿Cómo es eso? ¿Cómo hacerlo compatible?

Después de un breve intercambio de pareceres sobre cómo hacernos compatibles con la humanidad, el moderador que, como veis, esta vez tuvo que emplearse a fondo e intervenir más de lo acostumbrado -sería por la dificultad del tema-, planteó un modelo filosófico de cómo hallar dicha compatibilidad. De nuevo, se recurrió a Aristóteles.

-Según el filósofo antiguo, Aristóteles, todos los hombres buscan por naturaleza la felicidad. Creo que podemos aceptar este punto de partida: en el fondo, todos los seres humanos buscan ser felices. Ahora bien, el modo de buscar este bien supremo puede muy bien ser muy particular de  cada uno. ¿Qué os parece? Es posible una función única, humana, y a la vez, es posible que cada uno tenga que desarrollar su función propia, por tanto, una diversidad de modos. Habría un nivel de desarrollo común, pero el modo de expresarlo sería individual.

La mayoría parecía ver esto claro, pero no todos, especialmente la participante más joven.

-Pondré otros ejemplos: todos hablamos, pero hablamos lenguajes o idiomas diferentes; tú y yo podemos querer ser solidarios, pero tu manera de contribuir es diferente a la mía; todos apreciamos la belleza, pero con objetos diferentes… ¿Te queda más claro? En definitiva, se trata de combinar mi conciencia con la conciencia universal.

-Esto que hablamos me recuerda el cuento (disponible en Internet) de Andy Weir,  El  huevo

que contó, a grosso modo, una de las participantes-, autor de la novela El marciano, convertida luego en película, dirigida por Ridley Scott.

-En definitiva, todos somos somos uno. O dicho de otra manera: yo soy todos.

Con lo cual cayó del árbol suavemente una respuesta esencial a la pregunta del comienzo de la indagación: ¿Por qué estoy aquí? Respuesta: para vivir humanamente. Y esto requiere un aprendizaje. De una maduración, como señala el cuento de Andy Weir, del que tenéis un fragmento a la entrada de este relato. Lo que puede parecer una tautología (como si dijéramos: ¿para qué estamos aquí los humanos?: para vivir humanamente), pero no lo es en absoluto; es un despliegue, una explicitación, una expresión de lo que somos, no meramente formal sino con contenido vital, tanto social como individual. Contribuir a la humanidad, al desarrollo de la humanidad en nosotros. Siendo solidario, conviviendo, tolerando, respetando, razonando de un modo sensato…, es decir, desarrollando los valores de la humanidad.

-Pero, entonces, ¡necesitaré toda la vida para conseguirlo!

-Claro. Pero aquí lo que importa no es la meta, sino el proceso mismo, el camino. Por el camino tú ya no vas siendo la misma, pues irás creciendo, desarrollando tu manera de contribuir a la humanidad. Cada uno lo expresará de una singular manera, su amor por la humanidad, su amor a sí mismo.

Esto fueron concluyendo los participantes y así fueron satisfaciendo el destino de sus primeros pasos vacilantes. A unos les resultaba más fácil situarse en un nivel común, para otros era algo más complicado. No lo veían de primeras. Pero es muy posible que todo radique en el propio nivel de desarrollo de nuestra conciencia: si estamos situados en un nivel más bajo -no inferior- todo lo veremos distinto y exclusivo -puede que, incluso, excluyente-, yo soy distinto y busco cosas diferentes; si estamos situados en un nivel de conciencia más elevado -no superior, pues todos los niveles son reales, sólo que unos suponen el desarrollo previo de otros-, percibiremos lo común y observaremos cómo todos buscamos en el fondo lo mismo; que yo soy como tú, al igual que tú eres como yo… que somos uno, no dos, ni tres… que somos y estamos integrados. ¿Has sentido mayor goce que cuando te sientes formando parte de algo más grande, pero que eso eres tú mismo más adentro? A esa unión profunda, a eso todos lo llaman amor cada uno a su manera.

Akhenatón

Akhenatón

Título: Akhenatón Autor: Naguib Mahfuz
Fecha: 20 de abril Hora: 20 h.
Lugar: “Hotel Torremar” de Torre del Mar
Resumen de la obra
Mediante la historia del joven Miri-Mon y de su viaje a Panapolis, Naguib Mahfuz nos desvela la enigmática trayectoria vital y política de Akhenatón, el llamado rey hereje; un hombre valiente que rompió con las tradiciones más arraigadas y desafió a los dioses y al destino. Finalmente, de labios de Nefertiti, Miri-Mon descubrirá nuevos aspectos de este fascinante rey. Naguib Mahfuz consigue transmitir con una belleza y eficacia impresionantes el inagotable encanto de la historia de Egipto, algo que, junto a sus novelas de estilo más costumbrista, le hizo merecedor de uno de los galardones más importantes de las letras mundiales, el Premio Nobel de Literatura en 1988.
Resumen de la sesión
A veces podemos pensar que leer un libro que nos remite a conocer a una persona que vivió en el año 1377a.C puede aportarnos bien poco. Nada más lejos de ello y a las pruebas nos remitimos por la variedad de temas que hemos tratado, aunque hablemos de un faraón que algunos egiptólogos e historiadores consideran como uno de los personajes más interesantes del Egipto antiguo.
Akhenatón subió al trono con el nombre de Amenhotep IV, sucediendo a su padre con el mismo nombre, pero que a los cinco años aproximadamente de su reinado y debido a las influencias de la nueva religión que impuso en Egipto cuya deidad única era Atón (el dios solar), cambió su nombre. Debido a los enfrentamientos con los sacerdotes de Amón, uno de los dioses que recibían culto en aquella sociedad politeísta (Horus, Isis, Anubis, Osiris…), Akhenaton abandona la capital de Egipto entonces, Tebas, y funda una nueva capital llamada Aketatón, cercana a la actual Tell el-Amarna. Precisamente la diferencia entre las características de la religión y sus templos dedicados a Amón y Atón, fue el primer comentario en la tertulia. Mientras que los sacerdotes eran los únicos que se acercaban a ofrecer las ofrendas a Amón y sus templos eran oscuros y no visitables por el pueblo, Akhenatón mandó construir templos luminosos y abiertos al pueblo.
¿Qué os ha parecido este personaje? Comentaba uno de los contertulios. ¿Estáis a favor o en contra de su actuación una vez leído el libro? La finalidad del libro de Naguib Mahfuz es precisamente intentar aclarar cómo era este controvertido personaje, considerado como el primer rey hereje en la historia, al atreverse a enfrentarse al poderoso clero mediante importantes transformaciones religiosas. Naguib utiliza a Miri-Mon, hijo de un hombre importante en la sociedad egipcia que convivió con muchos de los que vivieron estos hechos y a los que entrevista gracias a una carta de recomendación de su padre. Lógicamente, y según el bando en el que se situaron durante el reinado, las opiniones son muy diferentes, pero ayudan a sacar conclusiones.
Débil de aspecto, pero con una gran fuerza espiritual, sus detractores, especialmente los sacerdotes, le atacaron por considerarlo culpable del deterioro que sufrió Egipto ante el abandono de sus fronteras y el riesgo de invasiones por otros pueblos. Akhenatón le confesaba a su ministro Nakht: “Hasta los mismos hititas se someterán al encanto del amor, pues el amor es más fuerte que la espada y que el orgullo.” Y Mahu, su Jefe de Policía lo definió así: “Vivía en el amor y para el amor, nunca hizo daño a ningún nombre ni animal, su mano nunca se manchó de sangre ni castigó a ningún culpable.”…”Era el espíritu personificado de la dulzura y la pureza.” O la confesión de Nefertiti a Miri-Mon hablando de su esposo: “predicaba el amor por el amor, rechazando la violencia, la agresión y el castigo y aligerando los impuestos a los pobres…”. “Por las tardes, salíamos a pasear en nuestra carroza real sin guardia y atravesábamos las anchas calles de Akhetatón, rodeados por la muchedumbre entusiasta… y en verdad el amor ocupó el lugar que antaño ocupara el temor.” De estas frases surgió esta pregunta: ¿Se podía ser rey o faraón de un Imperio como aquél teniendo estos pensamientos y esta forma de actuar? De ahí surgió otra: ¿Tienen lógica las sucesiones estrictas entre los hijos de los herederos en las Casas Reales? ¿Cuántos Reyes incompetentes por diferentes motivos han tenido que soportar los países a lo largo de la Historia?.¿Tienen lógica la existencia de las monarquías? ¿Habría renunciado en esta época Akhenatón a sus derechos y se hubiese dedicado a lo que realmente le gustaba: la vida contemplativa, la poesía, el arte, a viajar para ayudar a quien lo necesitara…? Hubo quien planteó la comparación de su estilo de vida con la de otros grandes personajes antibelicistas como Gandhi o Nelson Mandela e incluso la relación con otros también defensores del monoteísmo como Jesucristo o Mahoma. Akhenatón quería implantar en sus tierras el ” reino del amor, la paz y la alegría” según confesaba.
Una frase de Tadu-Hepa, favorita del harén de su padre y que él heredó a la muerte de éste, nos sirvió para un nuevo debate: “Cuando se supo que el estúpido rey respondía a los errores con amor en lugar de castigarlos, la corrupción se apoderó del ejército y de las mujeres y se perdieron todos los valores.”… “¿Cómo puede ser el amor la base de las relaciones entre los hombres?” decía. ¿Se puede gobernar con el amor y la paz como bandera? ¿Hay que estar permanentemente amedrantando a los demás para que te respeten? Este es nuestro mundo de hoy: conflictos más o menos encubiertos de unos países con otros en Siria, Corea del Norte, EEUU, Rusia, Chechenia, el problema del terrorismo mundial… ¿Se trata de ser más bravo que el otro? Y si lo trasladamos al ámbito familiar (plantea alguien), ¿se puede vivir normalmente en la casa siendo los padres “colegas” de tus hijos? ¿Hasta qué punto la permisividad y “el buen rollo” es el camino para que reine la paz y la felicidad en la familia? ¿Hay que “marcar” el territorio para poder salir adelante? Retomando el tema y el estilo de gobierno de Akhenatón, recordamos el paralelismo con la destrucción del Imperio Romano ante la descomposición de la sociedad y el abandono del ejército de sus obligaciones. Aunque en el fondo las causas no fueran exactamente iguales, las consecuencias sí fueron las mismas en el caso de Egipto. Por eso algunos de los asistentes lo consideraron un libro actual, por el que no pasa el tiempo. ¿A quién de nuestra sociedad que se sale de las normas establecidas – como le pasó a nuestro faraón – no se le critica y se le ataca? Quizá se nos olvida la frase del sabio Qaquimma que le recordó a Miri-Mon, nuestro entrevistador: “No juzgues a nadie hasta haber escuchado todas las partes”. A uno de los asistentes, le gustó mucho la personalidad de Akhenatón, pero considera que no estaba en el lugar y tiempo adecuados.
Otro aspecto que analizamos fue el tipo de relaciones que mantuvo con su mujer (con quien sólo tuvo hijas), su madre (que era la única que le permitía superar su impotencia según uno de los entrevistados) o con Tadu-Hepa y el harén (ante las recriminaciones de su madre de que estaba abandonando el harén le respondió que era monoteísta en el amor y en la religión), y que tiene diferentes interpretaciones según la persona que habla con Miri-Mon. O el aspecto físico del faraón que al parecer no era muy agraciado ya que podría padecer el síndrome de Marfán. De aquí surgió otra pregunta: con esta apariencia física, más bien desagradable, ¿estaba realmente enamorada Nefertiti de Akhenatón o se unió a él por el poder que tenía? Ay, preceptor del faraón y padre de Nefertiti, le contaba a su hija cómo era y cómo pensaba éste, manifestándole numerosas veces, aunque no lo conocía personalmente, que a ella le gustaba y se sentía identificada con su manera de pensar. Bintu, médico de Akhenatón, decía de él: “… aprendí que la fuerza del espíritu puede otorgar a un cuerpo débil una energía insospechada.” “Él, el más alto espíritu que jamás habitara carne humana”. Cuando Ay supo que Akhenatón había elegido a Nefertiti como esposa y reina, le dijo a su hija: “El trono da gloria, pero la felicidad depende de la sabiduría de cada uno.” En la entrevista de Miri-Mon a Nefertiti, ésta le confiesa: “Cuando fuimos a la fiesta de los treinta años de reinado, mi único deseo era ver a una sola persona, a aquel que me había guiado hacia la luz de la verdad…mi corazón no latía más que para mi señor. Reconozco que la primera vez que lo vi me causó una gran impresión”… “y lo encontré delgado y endeble, una decepción para mis sueños. Sin embargo, enseguida superé aquella primera decepción y fui más allá de su penosa apariencia para encontrar aquel espíritu que en ella se escondía, aquel que el dios único había elegido para difundir su mensaje de amor. A él juré fidelidad en mi interior para toda la eternidad.” Creo que la duda planteada está aclarada.
Otra de las dudas en el debate surge sobre el inicio del culto al dios Atón. El gran sacerdote de Amón culpa de ello a la madre de Akenatón, a Ay su preceptor, o incluso a la propia Nefertiti, pero tras escuchar a otros entrevistados parece ser que desde AmenHotep III, su padre, consideraban que los sacerdotes de Amón tenían un excesivo poder y de esta forma le pusieron freno. Pero éstos movilizaron al ejército y tras grandes presiones, consiguieron que Akhenatón renunciara al trono en favor de su hermano Tutankhamón. Akhenatón permaneció en su palacio solo y Nefertiti en el suyo. ¿Lo abandonó ella o fue obligada a abandonarlo por los sacerdotes? ¿ Akhenatón murió enfermo como decía el gran sacerdote, o fue asesinado como manifestaba Nefertiti? Incógnitas que no se desvelan porque son opiniones diferentes las de los entrevistados. Tutankhamón devuelve la capital a Tebas y Egipto volvió a ser politeísta con el protagonismo del dios Amón como los sacerdotes querían. Todo volvió a ser como antes. Como siempre había sido.

Próximo libro: “Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido”
Autora: Paloma Sánchez-Garnica Fecha: 18 de mayo de 2017
Lugar: “Hotel Torremar” de Torre del Mar Hora: 20h.

Actividades Octubre-Diciembre 2016

Actividades Octubre-Diciembre 2016

Como sabéis  los que conocéis a la Asociación Amigos de la Cultura de Vélez-Málaga, más conocida por todos como SAC, cada trimestre organizamos un programa de actividades culturales muy variadas y que creemos que son de interés para todos aquellos que demandan cultura en sus más diversos aspectos.

Por eso, vamos a  empezar esta nueva sección de la renovada página web de la SAC, con un breve resumen de las actividades que hemos tenido en este trimestre de octubre a diciembre de 2016.

Del CLUB DE LECTURA, una de las fijas, el libro elegido para el mes de octubre, ha sido “La luz que no puedes ver”, de Anthony Doerr; para noviembre, han optado por “Pioneros en el Lejano Oeste”, de nuestra querida Mercedes Junquera, que además coordina el club y para el mes de diciembre, “La verdad sobre el caso Harry Quebet”, de Joel Dicker. De todas las lecturas tenéis su correspondiente crónica  en nuestro facebook, pues se cuelgan todos los meses.

Los paseos y las visitas guiadas, también forman parte del programa: el edificio del Pósito, Torre del Mar, Málaga, Ardales, Puente Genil…

Presentaciones de libros, el café filosófico, que cada vez cuenta con más adeptos, el taller de fotografía, que contribuye a la creación de un álbum de imágenes que nos ofrece una visión de los rincones y paisajes más hermosos de la comarca, y la música, a la que no podemos olvidar y que es una vía para o sin duda lo que destaca en este amplio programa, no solo de este trimestre, sino de todo el año, son aquellas actividades que bajo el lema “CONOCER TOSCANOS, PROTEGER TOSCANOS”, la SAC llevará a cabo y de las que podemos destacar las dos conferencias sobre los yacimientos fenicios del río Vélez, de la arqueóloga Aurora Urdiales y  del Catedrático de Prehistoria José Ramos Muñoz, además de la visita guiada a Toscanos y la jornada reivindicativa que cada diciembre realizamos y que este año, como es de esperar, va destinada a la defensa de nuestro patrimonio arqueológico pasado, presente y futuro.

Os mantendremos informados, así que esperamos que os convirtáis en “followers” de nuestra nueva web.

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